domingo, 13 de febrero de 2011

El play off... ¿y algo más?


La euforia es mala consejera, porque frena a la razón y da alas a la lengua. Pero después de ver el “repasín” (con matices) que el Caja Segovia le dio al Inter Movistar en la victoria del conjunto segoviano sobre el madrileño por 6-4, a uno le queda la sensación de que este equipo tiene bastante más recorrido esta temporada que el simple hecho de jugar el play off.
Llegaba el Inter a Segovia herido en su orgullo tras la dolorosa derrota ante el Xacobeo Lobelle en la Copa, y su actitud sobre la cancha fue muy diferente a la que mostró ante el conjunto gallego. Muy agresivo en la presión, en la primera parte se pareció al conjunto arrasador de anteriores campañas, pero en todas sus acciones ofensivas, alguna de ellas muy clara, se encontró con un Cidao absolutamente descomunal bajo los palos. El capitán del Caja lo paró todo en el primer tiempo, y le dio seguridad al equipo para que siguiera creyendo en el sistema de salida de balón ensayado durante la semana para desarbolar la defensa madrileña.
Pero el Caja ha alcanzado un nivel parecido (freno en la euforia) al que tienen los mejores equipos de la Liga, y por ello en la primera ocasión clara que dispuso marcó el 1-0, gracias a una increíble acción de Esquerdinha, que tras superar a Juanjo pidió perdón a la grada por el error en el penalti ante el Barcelona. Perdonado.
A partir del ecuador del primer período, el Inter comenzó a apretar de firme, y tanto Gabriel como Schumacher y Betao dispusieron de claras ocasiones para haber igualado el choque. Pero Cidao volvió a hacerse grande, y cuando más apretaba el Inter, un contragolpe bien llevado acabó con Matías poniendo el balón en la cabeza a Lozano, que marcó el 2-0.
El último arreón del Inter antes del descanso no le sirvió para reducir las diferencias, pero sí para dejar constancia de que los pupilos de David Marín no se iban a rendir. Y en el primer minuto del segundo tiempo Gabriel encontró el premio del gol, poniendo el marcador en un puño. Había partido, porque el Inter lo intentaba, pero el Caja comenzaba a sacar beneficios de su calidad en la salida de presión.
El paso de los minutos fue haciendo mella en el Inter, poco acostumbrado a correr, y a pesar de que David Marín dio entrada a dos rotaciones más, César y Marquinho que en la primera parte habían estado inéditos, el físico del Caja Segovia se fue imponiendo. David tuvo también su oportunidad de redimirse ante la afición marcando el 3-1, y Lozano puso el cuarto a diez minutos del final. Juanjo, otro porterazo del mismo nivel que Luis Amado, no pudo hacer nada en ninguno de los tantos que encajó.
Con Cidao en plan estrella, con Geison atando en corto a Betao, con Lozano y Esquerdinha demostrando calidad en sus acciones, y con un Matías “picado” con Velasco por una bronca que le echó el técnico tras un cambio algo “raro”, el Caja no sólo le sobrevivía al Inter, sino que en muchos momentos le tenía fuera del partido. Por ello se vio normal que el técnico del conjunto alcalaíno tuviera que volver a apostar por el portero-jugador cuando todavía restaban diez minutos para la conclusión del choque, al igual que hizo en el choque de Copa ante Lobelle. En la segunda acción ofensiva del Inter, una mala devolución de Ortiz a Eka, improvisado portero, se convirtió en el quinto gol local.
La ventaja era clara, pero quien sepa un poco de deporte sabrá que a los equipos campeones nunca hay que darlos por muertos. El Inter apretó los dientes, ajustó su ataque a la defensa del Caja, y Betao marcó culminando la mejor acción ofensiva visitante de todo el partido. Pero los de casa ya no dejaron que su oponente volviera a superar la línea defensiva con su calidad al primer toque, y Geison tuvo el sexto gol en sus botas antes de que Lozano culminara su mejor tarde como jugador del Caja con el tercer tanto de su cuenta particular.
La afición segoviana, que le tiene una manía especial al Inter Movistar, comenzó a jalear con “olés” las acciones del Caja cuando aún restaban cuatro minutos para la conclusión. Demasiado cuando el rival que se tiene enfrente es un equipo hecho para ganar. Tobe en una acción desafortunada, y Borja de lanzamiento cruzado, pusieron un inquietante 6-4 en el electrónico con más de un minuto por jugar. Fue el momento en el que Jesús Velasco pidió tiempo muerto, colocó a sus jugadores, y les dio la tranquilidad necesaria para que defendieran con mucho criterio el último ataque madrileño, que acabó con Eka expulsado tras derribar a Esquerdinha, y con Juanra encontrándose de nuevo con Cidao, que le despejó un lanzamiento de doble penalti con el partido acabado.

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